Viaja debe ser algo que a todas las jóvenes de mi edad les debe gustar pero ir al campa por un mes si cable, ni internad es al que a ninguna joven de 17 años le vaya a agradar. Por ello luego que mi padre me dio la noticia no hice mas que llorar, el quiere tomar buenos decisiones pero luego que mi madre murió solo sea creado una gran distancia entre los dos. Yo tuve la idea de escaparme un fin de semana con mis amigas a la playa para que el se preocupara por mi o por lo menos recordara que existo e intentara organizar cosas juntos pero todo solio mal, me voy al campo a un lugar alejado de toda humanidad y si tengo suerte mi celular tendrá señal de otro modo será como desaparecer del planeta tierra por algo mas de un mes.
Estoy sobre el bus que me llevara a mi cruel destino, el cual se ubica a unos cuantos kilómetros de santiago en Talca hacia la cordillera, se supone que este bus me dejara en Talca y allí me estarán esperando para llevarme a la hacienda de un viejo amigo de mi padre, el trayecto hasta allí es un tanto largo y pesado al hacerlo en bus por ello considero que mi castigo ya comenzó. Las horas que me quedan sombre este bus prefería dormirlas y no pensar lo que me espera en ese lugar.
Ya en Talca comienza la espera, una tras otra pasan las personas por el terminal yo en una banca espero que vengan por mi mientras observo familias que se encuentran y otras que se despiden, mientras pienso en lo distinta que seria todo si mi mamá estuviese aquí, pero dentro en mis pensamientos se cruza la idea de cómo será la persona que vendrá por mi y como podrá reconocerme. Bueno todas estas ideas pasaron por mi mente durante la primera hora de espera, pero así como los segundos, minutos y horas pasaban yo solo me atemorizo al verme sola en ese lugar totalmente desconocido para mi, ya acertándose a las 8 de la tarde algo llamo mi atención es que acababa de bajarse de un bus 3 argentinos guapísimos que yo no podía evitar mirarlos por que resaltaba demasiado su pelo rubio y sus ojos azules entre todas las personas del lugar, de pronto se acercan a la banca donde yo me encontraba sentada y el menor de ellos queda junto a mi mientras los demás iban a compras unos pasajes, no entendí muy bien a que lugar, el argentino que se quedo a mi lado creo que tenia como mi edad y era muy sociable apenas los demás se alejaron comenzó a hablarme, yo ya llevaba bastante rato sentada allí así que no dude en seguir su amable conversación, el era de mendosa y había viajado a chile por algunos días con sus amigos, bueno mas que tener una conversación con el lo que yo hice fue escuchar su monologo, por que como en 20 minutos me hizo un breve recuento de su vida, lo que no me molesto yo no tenia nada interesante que contar y el estaba tan feliz ablando que para que lo interrumpiría con cosas triste de mi vida, mas tarde llegaron sus amigos con comida y 3 boletos en la mana, su viaje saldría en 1 hora mas, yo solo esperaba que vinieran por mi antes de ese tiempo, por que dentro moda estaría apunto de cometer una locura, irme con tres desconocidos a no se que playa.
Luego de un grato momento con los argentinos mi mirada se fija sobre un lindo joven que entra un la terminal, el paso sin verme por mi lado y se dirige a un de las oficinas, en realidad no se que fue lo que me llamo la atención de el, su apariencia descuidada o sus cabello desordenado, pero eso si tenia unas ojos verdes para perder a cualquiera, pero luego de pasar por mi lado sin ni siquiera verme no le dedique ni un minuto mas, seguí escuchando a mis amigos argentinos que, ya los consideraba así por liberarme de ese horrible aburrimiento. Cundo volví a dedicar mi atención en ellos, una persona me llamo por mi nombre justo detrás de mi, apenas me gire para verlo me di cuenta que era el joven lindo que acaba de pasar por mi lado, a mi solo me nació preguntar que, que ocurría, después de tanto tiempo esperando jamás pensé que era el quien iba por mi la terminal.
- Ey podemos irnos nos espera un largo viaje hasta la hacienda, nos podemos ir ya.
- Quien eres.
- Soy la persona que envío tu padre para que viniera por ti.
- Claro déjame despedirme de mis amigos
No quise que lo único bueno que me había pasado en estas vacaciones pasara por alto así que les di mi número de teléfono. Pero apenas esto ocurrió el joven ya iba caminado con mis maletas, solo dije adiós a mis amigos aventureros y corrí detrás de el, caminamos barias cuadras hasta que el se detuvo al lada de un camioneta viejísima y comenzó a subir mis maletas en ella yo espere a un lado, hasta que el me dio la orden de que me subiera, digo que fue una orden por su tono que dejaba entre ver un enojo muy claro como si le fastidiara estar allí conmigo.
El viaje fue completamente silencioso, su presencia me intimidaba y sentía que no importaba lo que yo dijese sus labios permanecería serrados frente a cualquier cosa que de los míos saliese. Por esto opte por dormir durante el viaje, cosa que no pudo ser posible puesto que la vieja camioneta sonaba demasiado y sin importar lo cansada que yo estuviese no me permitía dormir, por esto solo pude observar el camino o lo que las opacas luces de la camioneta me permitía ver.
Luego de casi 2 horas de viaje en las cuales me sentí muy incomoda frente a este joven que aun mantenía su rostro de disgusto, por fin llegamos a la hacienda, donde nos esperaba una señora muy amable y servicial de la cual mal tarde supe que de llamaba Clara y era la esposa del amigo de mi padre, Don José. El nombre del joven que fue por mi a la terminal no lo supe hasta unos días después de mi llegada, puesto que por mas que al siguiente día intente buscarla el no se encontraba en ningún lado, estábamos solo la señora clara y yo, ya que a los demás trabajadores les habían dado unos días libres antes de la cosecha, durante esas 3 días conocí el lugar y compartí con la señor Clara, una persona muy grata y amable, pero que sobre todo medio mi espacio para pensar en mi, en mi madre y en mi futuro, casos a las cuales yo hace mucho no le dedicaba tiempo.
Pasado el día 3 comenzó a llegar la gente la hacienda, así como iban llegando yo los observaba discretamente por la ventana esperando a ese joven lindo de la terminal pero nunca llego. Por cierto la noche del día anterior llego mi padre que esta con Don José y otras personas de pesca en la ladera del río, en cuanto llego yo solo lo ignore de que me importaba que el estuviese hay si al día siguiente el volvería a Santiago y yo debería permanecer allí. Por mi mete paso la idea de pedirle perdón y rogarle que y rogarle que me llevase de vuelta a casa con él, pero cuando me dirigía a decírselo escuche sin querer una conversación que el tenia con su amigo en la cual daba a entender que estaba esperando que yo me disculpase por escaparme a la playa con mis amigas, y además pronosticaba que si yo me quedaba no soportaría mas de una semana se trabaja normal en el campo, a mi no me grado que me considerara tan débil por ello decidí quedarme contra todo pronostico y contra mi propia voluntad, pero quería demostrarle a mi padre que era mas fuerte de la que el crea.
La mañana del tercer día me desperté muy temprano cosa que ya se estaba siendo habitual en mi, luego me las 7 de la mañana no podía dormir mas, seria por que la luz del sol en ese hermoso lugar era mas fuerte y brillante o simplemente por que quería ver la cara de mi padre cuando se diese cuenta que yo definitivamente no le pediría perdón ni le rogaria volver a casa con el. Tan sola le dije adiós y nos vemos dentro de un mes, el se vio desconcertado y miro a su amigo como diciéndole se puede quedar, este le sonrío cómplice para decir mas tarde.
- Entonces la joven acepta el trabajo-. Yo no entendí muy bien pero dije que si, jamás había trabajado en mi vida y nunca pensé que mi primer trabajo seria en un lugar como este, pero si esto me servia para demostrarle a mi padre lo fuerte que podía ser y que no necesitaba de el para que me protegiera las 24 horas del día, talvez de todo esto algo bueno podría sacar. Luego que mi padre se fue lo primero que pregunte fue en que consistía mi trabajo, Don José me dijo que tenia que seguir las ordenes de doña Clara por el comente y que luego veríamos que mas podría hacer, ello no me pareció difícil, que tanto tendría que hacer.
**Mi primer día de trabajo fue agotados tuvimos que hacer acero a toda la casa junto a Marta otra joven de unos 20 años que trabaja dentro de la casa, luego servir la comida, lavar los platos, barrer el patio, lavar las ventanas, regar el pasto y no recuerdo cuantas cosas mas, que clara son actividades menores pero la casa es enorme y en ella durante el día hay mas de 100 personas que se deben atender de buena forma sin importar que sean peones a el dueño de casa todos se deben tratar por igual según las ordenes de la señora Clara.
Aun no puedo encontrar a joven de la terminal y tanpoco he visto la camioneta en la que yo llegue a este lugar, así que he llegado a pensar que no es de aquí y que no seria raro que yo lo vuelva a ver nunca más.
***Como segundo día de trabajo no estoy tan perdida en todas las labores que debo hacer con marta nos dividimos el trabaja para terminar antes ella se preocupa de la cocina, el living y el comedor, mientras yo del aseó de las habitaciones, esto podría ser algo injusto para mi por el numero de habitaciones que tiene la casa, pero eso de lavar toda la losa del desayuno no es lo mío, por esto apenas termine de tomarme mi café deje mi taza en la cocina y corrí a las habitaciones para comenzar cuanto antes, tome mi celular u mis audífonos para hacer mas divertido esto con algo de música y a trabar se a dicho entre bailes y tarareos en corto tiempo ordene casi todas las habitaciones hasta llegar a la ultima en donde me encontré una sorpresa que no se si llamarla desagradable a no pero mi búsqueda en ese momento termino, al abrir esa muerta me encontré con el joven de la terminal que acababa de salir de la ducha , yo quede inmóvil en ese momento y no es que yo no quisiera salir de ese lugar, es que las piernas no me respondían.
- Señorita a usted no le enseñaron a tocar la puerta o se acostumbra así en la capital.-su tono esto era sarcástica y burlón pero dejaba entre ver que no le desagradaba mi presencia como en nuestro primer encuentro.
- Claro que me enseñaron a tocar, pero se supone que todos los trabajadores ya estaban en el campo.-
- Bueno discúlpeme señorita le juro que nunca mas me vuelvo a quedar dormido, ahora puede salir de mi cuarto para terminar de vestirme.
- Ok, vuelvo después a ordenar esta habitación.- ya me retiraba cuando imprevistamente me pregunta mi nombre, Sofía le dije y el suyo Ángel.
Salí de esa habitación entre las nubes el era real mente hermosa con físico envidiable que los chicos de mi escuelan no podrían tener nunca sin importar todas las horas de gimnasio que tuvieran y además de llamaba Ángel, pero que buen nombre para alguien como el. J
****Mi primera semana de trabajo fue agotadora, cada día seme hizo mas pesado que el anterior y en momentos pensé pedir regresar a Santiago pero en ese momento recordaba la afirmación de mi padre ”que yo no resistiría mas que unos pocos días en ese lugar” asíque luego tomaba fuerzas y continuaba con mis labores, mientras procuraba mantenerme cerca de Ángel, algo un poco difícil debido a que el pasaba la gran parte del tiempo en el campo junto a los demás peones y el poco tiempo que permanecía en la casa trataba de evitarme como si mi presencia le desagradara, no lo entiendo.
Ya terminando la semana el día sábado por la tarde la casa queda vacía puesto que el domingo no se debe trabajar huy por fin creo que se viene un respiro y esta rutina. Pero justo antes de ir a dormir la señora Clara con su voz suave y amable me detiene.
- Querida te molestaría mañana levantarte temprano para ayudarle a Ángel a alimentar los animales que yo y José iremos al pueblo a comprar algunas cosas.- aunque yo solo quería dormir me lo dijo en ese tono tan suave y gentil que no pude decir que no o talvez al nombrarme a Ángel un si fue lo primero que de mi boca salio.
- Pero que tan temprano.-
- A las 6 de la mañana querida.-
- Ok cuente con migo.- J
Era algo temprano pero y mas un considerando que yo debía levantarme media hora antes para arreglarme y cubrir mis ojeras que cada día se hacían mis notorias, así que puse la alarma a las 5 de la mañana y me puse a dormir de inmediato, acto que no sirvió de nada puesto que fue el mismo Ángel quien fue a despertarme por que yo no escuche jamás el despertador. Que pena con él quería que viera lo mejor de mi y ni siquiera pude despertarme a la hora acordada, asíque me levante lo mas rápido posible y salí corriendo de la habitación al establo en donde el ya estaba alimentando a los caballos, quise acercarme pero en mi camino se interpuso una vaca con cara de mala que me hizo dar un grito espantoso y resbalar directo a un montón de popo de ella misma, que vergüenza la que sentí al verme en el suelo con todo eso encima aunque al velo a el con esa enorme sonrisa, pensé que talvez valió la pena por que durante todo este tiempo no lo había visto sonreír y de este modo dejo a un lado su habitual enfado. Al verme en el suelo su primera reacción además de sonreír fue correr a mi rescate como un caballero frente a una damisela en peligro.
-Pero como pudiste caerte justo en este lugar Sofía.-
-Perdón para la próxima vez que me caiga planeare mejor el lugar de mi caída.- si fui un poco sarcástica pero jamás estuvo entre mi planes caerme de esa manera, además que fue culpa de esa vaca no mía. L
-Bueno niñita dame la mana para ayudarte.-
Creo que esa fue la peor idea que pudo tener, apenas el extendió su brazo yo enrede mi pierna entra las de el para que el cállese apenas yo estuviera en pie, pero como ya es costumbre todo salio mal y yo no alcance a estar de pie cuando el cayo sobre mi, poniendo las manos a mis costados para no aplastarme con su peso.
- Al parecer tengo mejores reflejos de los que se esperaba la señorita.- Uy volvió a llamarme señorita con su tono de indigencia, talvez mi idea no fue tan buena como lo pensé.
- Hay si me ganaste tu eres mucho mejor que yo que pena.-
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